24 noviembre 2011

Daphne

La verdad es eterna cuando deja de serlo
y Diógenes lo sabía.

No encontré ninguno.

Debajo del acero, en la ceniza
del volcán manipulado por Mefistófeles,
allí quizás bajo las sombras.

Pero... no,  no encontré ninguno.

Declinada ingenuidad
mezcla de humanidad divina 
abrazada al fondo de las Náyades...




6 comentarios:

  1. puedo oler el aroma a libro nuevo de los viejos sabios...me encantó, un beso

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  2. frente a tus poemas no se porque me vuelvo ingenua, desconocida de mi saber, habida de tus letras...Un abrazo

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  3. El cesar sabe lo que dice, lo suscribo todo... un besazo

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  4. No sé que deciros, mil gracias. Escribo porque lo necesito... y me encanta compartirlo. Es un honor que paséis a leerme. Un besazo!!!

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  5. Escribes muy bien. Me gusta el que precises hacerlo y compartirlo. Es un placer estar entre las personas que pueden disfrutar de tus pensamientos. Un abrazo

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  6. Me gusta tu estilo, a medio camino entre el lenguaje culto y el cotidiano, lo que logra un producto comprensible pero elevado. BESO.

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