26 noviembre 2011

Una estación de tren ignorada


Un frasquito de tiempo
que se rompió al tocarlo.

Una visión desolada
de la lluvia imprecisa tornándose
en tormenta.

Una sonrisa blanca, franca y atrevida…

Una auténtica desconocida 
cabalgando detrás
de las entusiasmadas horas.

¡Oh Cid! ¡Que preciosa ciudad
en la retina!
Sobria.  Los salmos en la roca 
susurran tu Historia castellana.

Una mujer a solas contempla
las hojas desde la ventana.
Mientras,  el  reloj se suspende
sin detener el pulso,
despedazando el silencio de la madrugada.

Un frasquito de tiempo
que se rompió al tocarlo.

Un día gris
y una sonrisa blanca.


7 comentarios:

  1. ¡Que bonito escribes!, tienes un encantador espacio Manuela.
    que tengas una feliz semana.
    un abrazo.

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  2. cuanto estilo, cuanta clase de la buena tiene este poema, cuando don del poeta...un abrazo Manuela

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  3. Gracias... desde dentro, desde el corazón. Es un lujo para mi que visitéis este pequeño rincón. Un beso grande!!!

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  4. Manu...sí...quebrar el tiempo, eso es lo que nos queda. Pura expansión sin duda alguna.

    De nuevo te agradezco tus palabras en mi blog. Resultaron, basicamente, un buen complemento vitamínico a mi siempre voraz modo de comenzar el día ingestando el desayuno.

    Un saludo.

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  5. Una sonrisa blanca y un precioso poema nos regalas, mis felicitaciones guapa.
    que disfrutes el fin de semana.
    un abrazo.

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